Por qué no eres feliz (y qué puedes hacer para solucionarlo)

Encontrar el sentido de la vida y, en resumidas cuentas, la felicidad no es una tarea con la que nos sintamos especialmente cómodos. El estrés, la monotonía, los obstáculos del día a día, la conformidad… sabemos que no somos felices y aún así nos conformamos con ello. En este artículo te doy unas pautas breves y concisas para que comprendas por qué no eres feliz y que puedes hacer para solucionarlo.

No sabes quién eres ni qué quieres.

Sabes que algo no está bien, que no eres feliz, que necesitas algo más…¿Pero el qué? Uno de los pasos para alcanzar tu felicidad es describir quien eres. Es curioso lo complejo que puede llegar a ser responder a una pregunta tan sencilla como ¿Quién soy?

La sociedad actual nos induce a esconder quienes somos para adaptarnos a las exigencias de los distintos escenarios en los que nos encontramos en el día a día. En el trabajo, con tu pareja, con tus amigos… te conviertes en la persona que ellos necesitan que seas y eso, obviamente, influye en tu bienestar emocional, convirtiéndote en una versión reprimida de ti misma.

Saber quien eres te ayuda a reconocer esos aspectos que no te gustan de tí, averiguar de dónde vienen para cerrarlos definitivamente y convertirlos en aspectos de tí que te potencien y ayuden a conseguir tu bienestar. Asimismo, también te sirve para identificar esos aspectos que definen tu ser esencial para abrazarlos y convertirte en una persona mas segura, qué sabe lo que quiere y que lucha por conseguirlo.

No perdonas.

La vida es una carrera de fondo y el primer paso es tomar impulso. Para ello hace falta volver atrás. Volver a esos momentos en los que no fuiste tú, en los que te hicieron creer que eras alguien que no eres. En definitiva, volver atrás y profundizar en esos momentos de tu pasado que te hicieron daño y que marcaron tu persona con una brecha que hasta el día de hoy sigue influyendo en quien eres. Perdonar es el paso mas importante de todo este proceso. Perdonar es  dejar atrás a todas esas personas que queriendo o no te hicieron daño y sobretodo  es perdonarte a tí por darle a esas personas el poder suficiente para definir como eres o dejas de ser. Es el momento en el que tomas consciencia de que tú y solamente tú puedes definir quien eres y hasta donde quieres llegar.

En este paso es clave hablar con esas personas que nos hicieron sentir mal o nos hicieron creer que eramos de una determinada manera. Hablar desde la asertividad y la empatía. En el próximo post os daré la claves para mantener una conversación asertiva.

No tienes compromiso.

Cuantas veces has dicho al cabo de toda tu vida «Mañana le llamo…», «El lunes empiezo…», «Luego  se lo digo…».

Saber quién eres, definir qué quieres y dejar atrás esos momentos del pasado para coger impulso es muy importante, pero si solo nos quedamos ahí y no somos capaces de dar pasos certeros en el camino de nuestra vida, no podremos ser nunca felices.

Antes de seguir quiero hacer una distinción entre compromiso y obligación. La obligación nos viene impuesta, desde fuera, no solemos tener la opción de aceptarla o no y la mayoría de las veces lo hacemos en contra de nuestra voluntad. El compromiso, sin embargo, nace de nosotros. Nace como un torrente potentísimo de fuerza que nos lleva casi en volandas hacia nuestros objetivos. El compromiso hace que hagamos lo que tenemos que hacer y mas con tal de alcanzar eso que tanto anhelamos, y es tan fuerte porque nace de nosotros, porque no existe excusa o argumento que pueda desarmarlo, porque define quienes somos y hasta donde queremos llegar.  Si tu compromiso está al 30% conseguirás cosas y probablemente te sentirás mejor pero solo sentirás un 30% de tu felicidad. Si el compromiso esta al 100%, entonces sí, entonces ocurre la magia que tanto anhelamos en nuestra vida, nos hacemos grandes, nos hacemos personas seguras, convincentes y con confianza.

Esta es la clave primordial para llegar hacia donde queremos llegar. Comprometernos con nosotros mismos. No tener miedo a dar ese paso atrás para impulsarnos. No tener miedo a cerrar puertas que ni siquiera nos atrevemos a abrir. No tener miedo a ponernos metas ambiciosas y a dar los pasos que hagan falta para conseguirlas… en definitiva no tener miedo a luchar por ser quien quieres ser y por llegar a donde quieres llegar.

Vives anclado en tu zona de confort.

Ya has dado pasos de gigante. Sabes quién eres, qué quieres, has vuelto atrás, has perdonado y has dado un portazo a esos momentos de tu vida que te hacían daño (aun sin saberlo), tu compromiso contigo mismo es altísimo… Pero aun hay algo que te frena, el miedo.

El miedo es esa capa invisible que te pone límites donde no los hay y que aleja de tí las cosas buenas de la vida. Pues bien, el miedo limita tu zona de confort. Normalmente tu zona de confort está situada alrededor de la gente de tu entorno, en tu trabajo de siempre, en tus rutinas, en tu forma de vestir, en ese peinado que llevas usando toda la vida, ese bar/restaurante/ciudad/viaje al que vas todos los años. La zona de confort esta anclada en tu vida en forma de rutina, monotonía, aburrimiento…

Rompe la barrera e imagina, sueña y trabaja por alcanzar nuevos límites, prueba sitios nuevos, conecta con círculos de amigos distintos, empatiza, acepta, empápate y disfruta de nuevas experiencias. Rompe con lo establecido hasta ahora.

Os dejo por aquí un vídeo que a mi parecer explica de una forma fantástica el concepto de zona de confort


Lo resumido en este post es, de forma breve y concisa, lo que en Impulsa trabajamos en un proceso de coaching. Si quieres saber más o estás interesado en realizar con nosotros un proceso de coaching no dude en contactar con nosotros. 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies